Oficio de antaño: entrerriano fabrica escobas de paja hace hace 50 años y afirma que es cariño al trabajo
Pedro Castro tiene 81 años y aprendió a hacer escobas de paja en 1971. Desde entonces, nunca abandonó el oficio. Las fabrica a mano, en el fondo de su casa en Urdinarrain, y asegura: “La cama es para los enfermos. Yo me levanto temprano y sigo trabajando”.
Pedro Castro, de 81 años, es el último escobero de Urdinarrain, en Entre Ríos. Desde hace medio siglo, fabrica a mano escobas de paja, un oficio artesanal que aprendió en 1971 y que mantuvo vivo durante décadas, a pesar de los cambios en el mercado y el avance de los productos industriales. En su casa, todavía funciona el pequeño taller que armó con sus propias manos y donde, con paciencia y sabiduría, sigue creando escobas con la dedicación de toda una vida.
Pedro relató que fue su cuñado quien le enseñó el oficio. En aquellos tiempos, recorría el pueblo en bicicleta con media docena de escobas que cambiaba por alimentos. “Vendía las escobas y con eso compraba bolsas de harina. Eso era más útil que el dinero”, recordó.
Las herramientas que utiliza fueron fabricadas por él mismo, sin planos ni instrucciones, guiado solo por la intuición y la necesidad. “Era algo artesanal, no se podía estudiar. Las escobas eran parte de la vida diaria”, relató, mientras acomodaba los manojos de paja con manos curtidas por el trabajo.
Fuente: EL ONCE




